al alma y no salen
como si -arrebatadas-
todas quisieran salir primeras
pero ahí quedan impasibles
absortas, inamovibles
como si la realidad
las detuviera.
¿Acaso aún nos queda algo,
apenas de lo que tuvimos?
Y si buscando la manera
de llorar juntos
descubrimos que no nos queda nada.
Solo esta común rutina
que arrastramos
como el que canta sin tener
aliento en la garganta,
o como ese que mira la tarde
y no le estremece la tragedia
de un sol que sucumbe en el horizonte.
Me basta así
para saber
-para entender-
que cuando uno ya no es capaz de llorar,
que cuando a uno se le acumula el llanto
solo queda esta salida:
La de sustituir las lágrimas por estas letras.
)solo contigo era capaz de llorar...(
©poesía incluida en mi libro "MI MÁS ÍNTIMO ENEMIGO"


Manuel, esas lágrimas son necesarias, limpian el alma e inspiran el poema, que te hará sobrevolar la realidad y tocar otras dimensiones, amigo poeta...Sigue escribiendo las letras tienen fortaleza y luz para seguir adelante.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y mi ánimo.
Hola M.Jesús, aquí seguimos danzando, con las letras. Un saludo.
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